21 de mayo de 2011

DEMOCRACIA YA "ACAMPADA VALENCIA"

ESTA SERIE, NO ES PARA CREAR IMAGENES PARA CONTEMPLAR, SON MI APORTACIÓN A ESTE MOVIMIENTO.


MANIFIESTO

Nosotros no queremos ser cigarras, nosotros somos HORMIGAS HARTAS DE QUE LOS POLÍTICOS NOS ESQUILMEN EL FRUTO DE NUESTRO ESFUERZO para que ellos, sin dar un palo al agua y sin saber hacer la "o" con un canuto, vivan como marajás sin hacer absolutamente nada por merecerlo. Estamos hartos de sus coches oficiales, de sus chóferes, de sus asesores por centenas, de sus viajes a todo trapo, de sus comilonas en restaurantes de lujo y de sus amiguetes y familiares chupando del bote en toda suerte de organismos inútiles que crean específicamente para poder colocarles.

También estamos hartos de todos los demás que viven del cuento a nuestra costa. Estamos hartos de los liberados sindicales, de los chupópteros del PER agrario y también de los del "PER cultural", de los de la SGAE, de los cineastas y demás vividores de la subvención, de los miles y miles de funcionarios expertos en la baja laboral y el escaqueo, de los miles y miles de "colocados" y "enchufados" en administraciones públicas o en sus fundaciones, observatorios y demás chiringuitos inútiles.

Nos encienden los banqueros y nos encienden los políticos que con su pésima gestión y las prebendas a amiguetes han arruinado las cajas de ahorro. Y sobre todo nos enciende todo lo que nos han robado y nos siguen robando para que ellos sean "rescatados" mientras siguen en su machito en lugar de estar en la cárcel y de responder con su patrimonio personal del inmenso quebranto causado al contribuyente.

Nos indignan estos sindicatos vendidos, que no representan a nadie más que a ellos mismos y a sus intereses. Conchabados con el poder. Mercaderes de subvenciones y prebendas con los "cursillos del INEM". Cobradores de porcentajes de los EREs. Asco nos dán. Como también asco nos dá la ceoe, organización que no representa a nadie más que a los vividores que en ella habitan y a los millones de euros que reciben en subvenciones, dejando huérfanos de representación a los centenares de miles de autónomos y pequeños empresarios que son los que de verdad se dejan la piel y levantan el país con el empleo que generan.

Nos avergüenzan los periodistas del régimen. Vendidos al poder político. Comprados con el dinero de la publicidad institucional que insertan en sus medios. Que no se les cae la cara de vergüenza al seguir llamando a esto "democracia". Que siguen el dictado del poder para aplacar a las masas. Para encauzar sus sentimientos hacia donde interesa a los de arriba.

Y qué decir de todas esas empresas a la sombra del BOE, eléctricas, gasistas, telefónicas etc que cada dos por tres nos meten un "pufo" en la factura a ver si cuela, con las que luego hay que desesperarse reclamando con llamadas telefónicas interminables, y a las que la legislación protege metiendonos hasta en la cárcel si trucamos un contador mientras ellos tienen patente de corso para estafarnos todo lo que quieran gracias a que luego es ahí donde se colocan con sueldos millonarios los políticos que se van retirando.

Y como olvidarnos de todos esos concejales de urbanismo y sus comisiones bajo cuerda a cambio de recalificar terrenos, incluyendo también la mordida para la financiación del partido, gracias a las cuales, nuestra hipoteca es aún más esclavizante, o de todos esos cargos de confianza que contratan no a la mejor oferta para el ciudadano sino a la que más les "unta" a ellos.




















http://www.youtube.com/watch?v=LOmh3jcV28g

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16 de mayo de 2011

INVISIBLES

Periódicamente, a falta de otras noticias más interesantes, suelen aparecer en algunos de nuestros diarios informativos las quejas de ciertos vecinos por lo inaguantable que se les hace soportar la convivencia con personas que viven en la calle.
La noticia se trata de una forma tan poco seria, mezclando ‘churras con merinas’, que el discurso se hace trivial y sensacionalista, no aportando solución alguna al tema; aunque, por el contrario, sí se vislumbra un tendencioso culpabilizar, soliviantando con ello los instintos más xenófobos de una parte de nuestra ciudadanía hacia un colectivo que, no lo olvidemos, es el primero en sufrir la carga de una situación injusta que esta sociedad del bienestar creamos.


La calle es… la calle, y la persona que vive en ella ha de sobrevivir con las realidades que la calle le ofrece; a saber: violencia, desprecio, olvido, abandono, desamor y odio, tristeza, soledad, robo, rapiña, hambre…

La calle no le hace, al que en ella vive, “hermanita de la caridad”, con la rama de olivo en la mano, dispuesto al “por favor” y a la sonrisa agradable.

La calle es dura y endurece a todo aquel que pretende vivir en ella.
Ha de sobrevivir.
Y esta lucha por sobrevivir le lleva, quizás, a ser desconfiado, sucio…, incluso, a veces, las menos, pendenciero y agresivo.
Ha de buscarse la vida y conseguir, día a día, el pan para comer y la cerveza diaria que le quite el “mono” y le refugie en sus sueños. Sueños que le lleven más allá de su realidad mal soportada.


La calle rompe, y no en vano se convierte en solución desesperada para vidas rotas y angustiadas.
Y allí queda, tirada, olvidada, sin futuro. Comiéndose la rabia de la desesperación, apagando con alcohol los sueños de un futuro mejor que nunca llega; ahogando en vino la esperanza de una vida nueva que querría ser, pero que nunca será.


La calle no distingue ni el color de la piel, ni sabe de ideologías, ni profesa religión alguna.
La calle engulle a todo aquel que saltó del tren del Sistema; al que perdió su trabajo y se quedó sin casa; al que deseó morir escondido en su propia soledad y amargura; al que quedó muerto en la muerte del que amaba; al que la vida no le dio nunca nada; al que ya desde niño la calle fue su casa; al que no tuvo nada y al que, teniéndolo todo, le perdió su locura.


Porque la calle engancha y no perdona. Te machaca y te arruina, te destroza.
¿Qué esperabas?


Y pasamos a su lado y no le vemos, o nos asusta y le tememos.
Su sola presencia nos ensucia, nos agrede, nos alarma. Tenemos miedo de su “nada”. Le queremos lejos de nosotros, nos molesta.
Y acudimos a los periódicos para llenar de denuncias sus páginas y ellos, los periódicos, a falta de otras noticias, se erigen en voceros sensacionalistas de nuestras quejas. Reclamamos al Sistema que nos ampare de aquel –paradojas de la vida- que el Sistema ha echado porque le sobra, porque no le hace falta. Y le pedimos seguridad para nosotros ante su presencia inmunda.


¿Y quién a él seguridad le ofrece? ¿Acaso no le falta la seguridad de un techo, de un trabajo, de una comida, de una cama…? ¡Son sujetos de derechos, no fantasmas!

Sería justo que cuando hablamos y exigimos de seguridades, pensáramos en todos, no solamente en los de siempre, en nosotros, en los que apenas nos falta de casi de nada…
TEXTO DE: Enrique Richard (Voluntario de Fundación Arrels)




 http://www.youtube.com/watch?gl=ES&hl=es&v=uU2eWsYiWAE



2 de mayo de 2011

GAUDÍ Y SU TEMPLO

Antoni Gaudí és una de les figures més universals de la cultura catalana i de l'arquitectura internacional. Va néixer al Baix Camp, però va ser a Barcelona on es formà, treballà i va viure amb la seva família. És també en aquesta ciutat on trobem la major part de la seva obra. Cultivà principalment l'arquitectura, però també el disseny de mobles i objectes, l'urbanisme i el paisatgisme, entre d'altres disciplines. En tots aquests camps, desenvolupà un llenguatge propi molt expressiu i aconseguí crear una obra que s'adreça directament als sentits.

Quan es començaren les obres del Temple, el 1882, els arquitectes, els manobres i els obrers treballaven de forma molt rudimentària. Quan Gaudí assumí la direcció de les obres, conscient que eren complexes i difícils, intentà aprofitar tots els avantatges de la tècnica del seu temps. I així i entre d'altres, va fer construir vies amb vagonetes per al transport dels materials, fabricar grues per aixecar els pesos i situar els tallers a peu d'obra per tal de facilitar el treball.

Avui, la construcció del Temple segueix la idea original de Gaudí i, com va fer l'arquitecte, s'apliquen aquelles millores tècniques que permeten construir-lo d'una manera més segura, més còmoda i més ràpida. Ja fa temps que les velles vagonetes van deixar pas a potents grues mecàniques, que les antigues eines manuals s'han reemplaçat per precises màquines elèctriques i que els materials s'han millorat per tal d'assegurar una excel·lent qualitat en el procés constructiu i el seu resultat final.

L'actual Oficina Tècnica del Temple i la direcció facultativa són les encarregades d'estudiar la complexitat del projecte original de Gaudí, de realitzar els càlculs i les previsions constructives, així com dirigir el conjunt de les obres.




NOTA: TOMADAS A MANO ALZADA
















5 de abril de 2011

DÍA Y NOCHE SOL Y LUNA




Rojo amanecer palideces el ambiente
Esclareces versos de un sol saliente
Manchones de tiza esparcidas aparecen
Impresas en el crepúsculo de forma inherente
Anuncian el arribo de un astro ardiente
Destellos de luz de un rey vigente
Los Juegos de divinidad
Se perciben en voluntad
Surcas el cielo sin temor a retornar
Suplicios del tiempo
Te decretan esclarecer
La cumbre de todo
Lo que va a anochecer
Sin trémulo en lo señalado
Se invocando a la obscuridad
Ordenando la retirada
De un rey sin oportunidad
Se le cede el mando a la quietud de la noche
Cubre con un manto helado
Todo sin reproche
La penumbra acompañada de una reina esta
La luna que brinda luz en opacidad
Los leales a ella solo en tinieblas aparecen
Astros brillantes que a lo lejos desaparecen
Escuchando todo lo que a los demás acongoje
La gran dama pierde luz mediante avanza el reproche
Poco a poco va desapareciendo
Abriendo camino a un nuevo momento
La aurora presente se hace ver
Mitigando todo lo que ajeno a ella es
Confiere el paso a un cíclico amanecer
Luna y Sol
Divinidades por decreto
Luna y Sol
Esperando su momento
Autor: GUMI













28 de marzo de 2011

FIESTAS POPULARES

Historia de las Fallas
El origen de Las Fallas se atribuye a la costumbre que tenían los antiguos artesanos y carpinteros de la ciudad con la llegada del buen tiempo, de quemar los soportes de los candiles (parots) con los que habían trabajado en invierno a merced de las pocas horas de luz natural, así como la madera sobrante de los talleres,

apilando los tablones, vigas y demás material de carpintería.
A esta costumbre se sumó la gente aportando a estas hogueras las cosas viejas de la casa que ya no tenían utilidad, como ropa y muebles en desuso.

A lo largo del s. XVII se sabe que en este alegre acto vecinal, motivado por una lógica espontaneidad, los vecinos solían disfrazar éstos parots con elementos caricaturescos parodiando a personajes populares, así como sucesos grotescos ocurridos en el barrio o hábitos inconfesables siempre desde un tono divertido. También a menudo ridiculizaban el sector burgués y el clero, que pronto manifestarían su desaprobación hacia esta costumbre.

Ya en el s.XVIII, esta “costumbre fallera” entendida en términos primarios, ya formaba parte de la festividad de San José, Patrón del Gremio de Maestros Carpinteros, celebrado el 19 de Marzo. El día 18 de Marzo en algunas vías urbanas aparecían peleles colgados en medio de la calle de ventana a ventana y los jóvenes y artesanos acumulaban el material para prenderle fuego al anochecer: piras de maderos, materiales de toda clase y ninots (muñecos) que ironizaban a personajes públicos o actos censurables. Se amontonaba la estructura en las fachadas de los edificios y se retiraban al centro de la calzada o de la plaza la noche en que las quemaban. La algarabía popular se daba cita junto al fuego para celebrar el fin del frío invierno y la llegada de los días de primavera cada vez más largos. En muchos hogares se celebraban fiestas onomásticas en las que se agasajaba a los Pepes con tortas, buñuelos y anís. Al día siguiente se cumplía con el deber cristiano de visitar la parroquia para hacer los honores al santo patrono.
Este hecho se había convertido en una fiesta popular alegremente acogida, como bien nos recuerda el Himno Fallero:
“Hi ha una estoreta velleta per a la falla de Sant Josep, del tio Pep? / hi van juntant lo que els veins els van donant per a buidar el porxe. / Hi ha una estoreta velleta per a la falla de Sant Josep? / I amb una estella del muntó se du el compás de esta cançó / en les cares de la gent, tot es content…”
“ ¿Hay una esterilla viejecita para la falla de San José, del tío Pepe? / Y van juntando lo que los vecinos les van dando para vaciar el porche / ¿Hay una esterilla viejecita para la falla de San José? Y con una astilla del montón se lleva el compás de ésta canción / en las caras de la gente, todo es alegría…”

En el s.XIX la costumbre convirtió la ubicación de estos monumentos improvisados en lugares fijos y ganó protagonismo la necesidad de satirizar la sociedad en la que se vivía.
Estas fallas satíricas representadas en tono de humor, tomaban protagonismo con la erótica y la crítica social. Se ridiculizaban personajes, actos oficiales, vicios y prejuicios,… y cada año eran visitadas masivamente.
Tomó importancia la creatividad en la construcción y apareció el tablón sobre el que se disponían los objetos llamado cadafal (tarima o entablado), y además adornaban los ninots, ya vestidos con ropa usada, con letreros que explicaban en verso el sentido de la crítica.
Como complemento a los letreros, apareció en éste siglo el llibret (“librito”) gracias al autor Bernat i Baldoví, en el que se explicaba mediante versos satíricos el contenido de la falla y se repartía entre los vecinos.

De esta manera nos encontramos con el verdadero simbolismo de las Fallas. Con el tiempo, estas fallas pasaron de representar la necesidad del orden y la limpieza a través de la quema de objetos viejos o estropeados, a simbolizar una purificación, un renacimiento interpretado a través de la quema de las miserias, vicios y actos censurables personificados a través de los ninots de los cadafals.

En la década de 1870 las autoridades, presionadas por el poder de los sectores burgueses y clero, persiguieron duramente las festividades populares de los Carnavales así como la tradición fallera. A finales de este siglo XIX se prohibieron las fallas debido a la carga crítica hacia los sectores más dominantes de la sociedad, pero el pueblo los desafió y finalmente se plantaron. Pronto el Ayuntamiento empezó a imponer impuestos altísimos por la plantada de las fallas, y en 1886 consiguieron que no hubiera fallas en Valencia. Nuevamente la presión del pueblo y la iniciativa del progresista Félix Pizcueta, obligaron al alcalde a reducir estos impuestos de manera que se pudiese continuar con la tradición fallera.

Con el concurso de premios que otorgaba Lo Rat Penat y con el ánimo popular en alza, cada año acudía más gente de lugares cada vez más alejados de la ciudad para ver y disfrutar de lo que ya a principios del siglo XX se empezaron a considerar auténticas obras de arte, y a los creadores, Artistas Falleros.

En 1930, el Ayuntamiento convocó por primera vez el Concurso de Carteles para hacer promoción de las Fallas y en 1932 se convirtió en la entidad organizadora y gestora de todo el programa de actos, instaurando oficialmente la Semana Fallera.

Fue así como Las Fallas se convirtieron realmente en la fiesta mayor de Valencia, festividad catalogada como Fiesta de Interés Turístico Internacional, siendo actualmente levantadas cada año alrededor de 385 fallas grandes (a falta de las infantiles que duplican esta cifra) y 250 más en el resto de la provincia durante cuatro días de festividades, en los que impera el color, las flores, la luminosidad nocturna, la música, el ruido y el olor a pólvora. Así llega a Valencia la primavera y así los valencianos festejamos a San José.







LA MÚSICA



PROTAGONISTAS


FUEGO ARTIFICIOS LUCES